"... las dificultades no se dan para capitular ante ellas, sino para ser vencidas."

sábado, 17 de julio de 2010

Sir Arthur Harris

Sir Arthur Harris, fue Comandante en Jefe del Mando de Bombarderos (Bomber Command) de la RAF a partir de 1942. En ese mismo año, Winston Churchill aprobó el sistema de bombardeos por saturación para zonas urbanas, con el objetivo de destruir las viviendas de los trabajadores y dificultar el desplazamiento de los mismos a sus puestos de trabajo, en concreto esta media estaba destinada a los obreros que acudían diariamente a la fábricas. Este cometido le fue otorgado a sir Arthur Harris.


Sir Arthur Harris fue muy claro a la hora de describir el trabajo que le fue encomendado:
"El objetivo es la destrucción de las ciudades alemanas, la muerte de los trabajadores alemanes yla desarticulación de la vida social civilizada en Alemania (...) la destrucción de edificios, instalaciones públicas, medios de transporte y vidas humanas, la creación de un problema de refugiados de unas proporciones hasta ahora desconocidas y el derrumbe de la moral tanto en el frente patrio como en el frente bélico por medios de unos bombardeos todavía más amplios y violentos, constituyen objetivos asumidos y deliberados de nuestra política de bombardeos. En ningún caso son efectos colaterals de los intentos de destruir fábricas..."

ARTHUR HARRIS
mariscal del aire, jefe del Bomber Command,
carta a Sir Charles Portal en octubre de 1943

Fuente: Europa bajo los escombros. Fernado Paz. Editorial Áltera

Creo que está bastante claro. La muerte de cientos de miles de civiles alemanes en estos bombardeos terroristas no fueron daños colaterales producidos al bombardear fábricas, fueron asesinatos deliberados y planificados con el beneplácito del bueno de Winston Churchill.
Creo que no hace falta decir más.

Nueva sección de opiniones

Hola,
A lo largo de estos años he ido anotando cosas importantes o curiosas de lo que he ido leyendo acerca de la Segunda Guerra Mundial. Unificar todas esas notas me llevaría varios días de trabajo, por ello he pensado en ir escribiendo en el blog todas las opiniones de los personajes de la Segunda Guerra Mundial que me han parecido fundamentales para entender la mayor de todas las guerras, sus antecedentes y sus consecuencias.

Abro esta nueva sección en el blog para abrir los ojos a mis pocos lectores sobre la verdad de dicha guerra, y que mejor manera de empezar que presentarles a uno de los mayores genocidas de la Segunda Guerra Mundial. Aún hoy, después de todos los libros, películas y artículos de prensa sobre el Holocausto, nadie, repito nadie, ha aportado una sola prueba que vincule a Hitler con el Holocausto. Sin embargo, Hitler es sistemáticamente acusado de asesino. El personaje que les presento a continuación no tuvo escrúpulos en anunciar que la matanza sistemática de civiles era un objetivo de guerra. Por supuesto este hombre no tuvo que comparecer en ningún Nuremberg, ni ha tenido que soportar el escarnio público durante 70 años.

jueves, 8 de julio de 2010

Del estudio y el conocimiento

Sé que no debo hacerlo, pero de vez en cuando me leo algún mensaje en un foro de lengua castellana de la Segunda Guerra Mundial, el cual, según dice, se dedica al "estudio y conocimiento" de dicha guerra, siempre me ha hecho gracia como lo hacen algunos de los eruditos que en él escriben.
Alguien dijo una vez que "donde todos piensan igual, se piensa poco" Y más o menos es lo que pasa en ese foro. Todos los eruditos y eruditas (en concreto una "miembra" distinguida que con cada perla que deja nos desvela lo limitadita que anda en eso del "estudio y el conocimiento") están cortaditos por el mismo patrón. Estos usuarios por ejemplo, no se resisten a poner descalificativos antes de nombrar a Hitler, "el agitador de cervecerias Hitler", el "neurótico Hitler", el "loco de Hitler", el "asesino de Hitler" y un largo etc, parece que tienen cierta preocupación por dejar claro su antinazismo, no vaya a ser que les echen del foro. Esta actitud, lejos de ser propia de un estudio y conocimiento serio, es repetida en cientos de mensajes y por cientos de usuarios, incluido el gran "gurú" del foro, que se dedica a escribir monumentales mensajes que obviamente nadie lee por ser extremadamente tediosos y "pedantes" si se me permite la palabra. A este usuario que nadie se atreve a discutir o contradecir, no vaya usted a ser baneado, el resto le siguen como las ratas al famoso flautista de Hamelin.

He de decir que cuando tengo algo de tiempo libre, sobre todo en vacaciones, tengo la costumbre de logarme en dicho foro e intentar ponerlo patas arriba. Aunque lo haya hecho con otros temas, el tema estrella siempre es el Holocausto. En cuanto que pongo un mensaje que no sigue la línea del foro empiezan los recelos, y posteriormente las acusaciones e insultos. La verdad es que da pena el comportamiento que tienen estos filósofos virtuales, que se unen como una manada de hienas para atacar al que creen débil por estar solo. Por desgracia este comportamiento no es exclusivo de este foro y siempre es el mismo tema el que hace daño.

Pues bien uno de estos eruditos, supongo que basado en su colosal estudio y conocimiento sobre el Holocausto, se permitió el lujo de decir que en Auschwitz se separaban a los hombres de las mujeres y los niños, los cuales, junto a los no válidos para trabajar eran inmediatamente gaseados en las famosas cámaras de gas de las cuáles todos hemos visto fotos... ¿o no? bueno da igual.
Parece mentira, pero ningún miembro de ese foro se acordó en ese momento de la niña judía más famosa del mundo, Ana Frank.


Según nos cuentan, Ana Frank fue internada en el campo de Auschwitz el 2 de Septiembre de 1944 y también nos han contado que en la cámara de gas de Auschwtiz estuvieron exterminando judíos hasta Octubre o Noviembre del mismo año, es decir, que los alemanes, a pesar de lo extremadamente estúpidos que eran, tuvieron más de un mes para asesinar a Ana Frank y no lo hicieron.
Y no lo hicieron porque Ana Frank fue evacuada de Auschwitz antes de que llegara el Ejército Rojo y muriera en Bergen-Belsen de tifus meses después.

Volviendo a lo ocurrido en el foro, en vista de que ningún usuario fue capaz de llegar a esta conclusión, se me ocurrió preguntar por qué Ana Frank no fue asesinada ya que aparte de ser judía era una niña y según nos había contado este iluminado eran motivos suficientes para hacerlo, ya que ese era el día a día en Auschwitz.
Creo que no hará falta decir que nadie fue capaz de explicármelo, degenerando la conversación por otros derroteros de los que tampoco me enorgullezco mucho pues pasó hace tiempo y creo que no supe defenderme como haría ahora. Pero lo importante del asunto es que ni siquiera el "gran chamán" del foro pudo darme una respuesta, lo cual supuso una pequeña victoria para mi.

Un saludo

martes, 27 de abril de 2010

Opinion preliminar sobre el Holocausto

El Holocausto está tan presente en nuestras vidas como los partidos de fútbol o los programas del corazón. Si bien es cierto que no con una frecuencia semanal como los anteriores, si que mensualmente los medios de comunicación nos ofrecen algun nuevo dato espeluznante sobre el Holocausto, otro nuevo juicio, un cura negacionista o el fallecimiento de un malvado SS.

Creo que es conveniente recordar a que se le llama Holocausto. La definición que desde mi punto de vista es más correcta es "el asesinato sistemático y programado de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial por parte de los alemanes", es decir, coger a los judíos (también pueden ser otro tipo de personas como homosexuales, gitanos o discapacitados, pero según se nos cuenta, en mucha menor medidas que los hebreos) montarlos en un tren, llevarlos a los campos de concentración y asesinarlos, normalmente introduciendolos en cámaras de gas y axfisiandolos con el gas Zyklon B.
Si esta afirmación es correcta, ya tenemos dos "peros" en su definición, pero ya los desvelaremos más adelante.

Aún así, creo que lo más inquietante de este asunto es por qué a los historiadores se les prohibe investigar el Holocausto desde el punto de vista de la incredulidad. No hay posibilidad de debate ni de investigación. "Ellos" han creado un DOGMA. Si un dogma.
Según la R.A.E. un dogma es una "Proposición que se asienta por firme y cierta y como principio innegable de una ciencia". En su tercera acepción podemos leer lo siguiente "Fundamento o puntos capitales de todo sistema, ciencia, doctrina o religión."
Y es así de sencillo, el Holocausto existió como nos han contado los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, es una doctrina que no admite derecho a réplica. Este dogma esta sostenido por la mayoría de los países del Mundo mediante las multas, la cárcel, la retirada de títulos universarios o el descrédito internacional. No deja de ser curioso la forma que tiene el Sistema de mantener la creencia en este dogma, además si tenemos en cuenta que el Holocausto es un hecho histórico "sobradamente demostrado", como se nos dice. En el supuesto mundo de las libertades, de la democracia, donde incluso se puede poner en duda la existencia de Dios, nadie puede cuestionar el Holocausto sin sufrir el martirio del Sistema.

Retomar el blog

Hola,
Después de este parón de dos meses, vuelvo a la carga para ofrecer nuevas entradas sobre la Segunda Guerra Mundial.

Pido perdón por el tiempo de "abandono" del blog, pero tengo que reconocer que, aunque no lo parezca, es muy costoso e implica mucho tiempo, del que tampoco dispongo, publicar nuevas entradas. Intento ser muy riguroso y serio en la información que publico y eso conlleva que tarde mucho tiempo en editar nuevas entradas, amen de las convenientes correcciones, sobre todo por el formato, que no acabo de hacerme con él.

Tengo dos proyectos en mente. El primero es mostrar, de forma objetiva, una serie de afirmaciones y testimonios que se dan sobre el Holocausto y que, a pesar de ser contradictorios, se dan por validos y nadie cuestiona.

El segundo es hacer una especie de "lavado de cara" de las Waffen SS, analizando los crímenes que cometieron y por los que fueron criminalizadas. Esto creo que es necesario y puede resultar muy esclarecedor ya que en multitud de libros, documentales,etc, se suelen olvidar los antecedentes o las nuevas versiones sobre estos crímenes, continuando el mismo bombardeo propagandístico de la Segunda Guerra Mundial hasta nuestros días.

Como proyecto muy ambicioso y a largo plazo, me gustaría contactar con gente y/o organizaciones de toda España, que tenga las mismas inquietudes y esten dispuestos a hacer unas jornadas de la Segunda Guerra Mundial, con conferencias, debates y mesas redondas.

Un saludo

sábado, 27 de febrero de 2010

Kurt "PanzerMeyer"

La ametralladora griega dirigía sus ráfagas hacia los hombres de la Leibstandarte. No habían contado con el apoyo de la artillería, y los griegos, fuertemente atrincherados, estaban rechazando a los asaltantes alemanes, que estaban petrificados ante la ferocidad de las armas enemigas. Kurt Meyer, también conocido como “PanzerMeyer” (“Meyer el Blindado”) dirigía el ataque alemán. Sabía que era una imprudencia atacar una posición de esas características en campo abierto, pero Meyer era uno de esos oficiales que tenían una fe inquebrantable en su causa y en sus posibilidades. Sus hombres estaban aturdidos por el fuego enemigo y corrían el riesgo de fracasar en su empresa. La voz de ¡Vörwarts! con la que los oficiales alemanes ordenaban el asalto no surtía efecto, y Meyer tuvo que recurrir a medios más drásticos. Sacó una granada de mano de su ceñidor, la cargó y la lanzó a los pies de sus hombres. Estos no tuvieron más remedio que saltar de sus posiciones y continuar el asalto, que fue finalmente un éxito, tomando el objetivo y unos mil setecientos prisioneros, a cambio de unas bajas propias de 26.
La acción aquí narrada se desarrollo en el Paso de Klissura, Grecia, y junto con otra serie de victorias en los Balcanes hicieron poseedor de la Cruz de Caballero a “PanzerMeyer”.

Kurt Meyer era hijo de un obrero alemán que murió a causa de las heridas sufridas en la Primera Guerra Mundial. Aunque por deseos de su padre estudió para comerciante, pronto cambió los libros por el servicio en las recién creadas Waffen-SS.
Sirvió en el batallón de reconocimiento de la Leibstandarte hasta 1943, que fue transferido a la 12º SS Panzer-División “Hitlerjugend”.
Fue durante su servicio en la Leibstandarte donde Meyer se ganó su reputación. Se aventuraba detrás de las líneas enemigas donde inflingía fuertes bajas a su enemigo, para volver rápidamente a las líneas propias. A pesar de ser varias veces cercado, siempre salió airoso.
Participó en la recaptura de Kharkov en 1943, y le fueron entregadas las Hojas de Roble para la Cruz de Caballero por esa acción. También participó en la Operación Ciudadela.
En Agosto de 1943 fue ascendido a SS-Standartenfuehrer (Coronel de las SS) y se le dió el mando del 25º Regimiento de Panzergrenadiers, encuadrado dentro de la bisoña 12º SS PanzerDivision. La mayoría de los oficiales de esta unidad procedían del Leibstandarte, como Fritt Witt, Hubert Meyer o Gerd Bremer.


El 16 de Junio de 1944, durante la batalla de Normandía, un bombardeo acaba con la vida de Fritt Witt, el general de la División Hitlerjugend; Meyer es su sucesor, ascendido a Brigadeführer, a los 33 años sería el oficial más joven en comandar una división dentro de la Wehrmacht. Durante la lucha en la zona de Caen, la División Hitlerjugend, subestimada por los aliados, que la denominaban “Baby División” o “División del Biberón” ya que la edad media de sus integrantes era de 18 años; hace que los Aliados tarden un mes en capturar el objetivo que tenían asignado para el mismo Día D, la toma de Caen.
La División Hitlerjugend, que antes de la invasión de Francia tenía 17.000 hombres, fue reducida a 800 en Agosto después de los duros combates en Normandía, los jóvenes Hitlerjugend fueron los encargados de mantener abierto el paso por donde las unidades que habían sido cercadas en la Bolsa de Falaise debían salir.
Después de esta acción, los alemanes se retiran desordenadamente hacia el interior de Alemania. En Bélgica, bandas de partisanos acechan a los soldados alemanes, asesinando a muchos de ellos y mutilando sus cadáveres, como al SS-Sturmbannführer Hans Waldmüller. Meyer, herido, es apresado por los partisanos belgas que quieren ejecutarlo, pero los americanos se lo impiden y lo entregan a los ingleses para que sea juzgado por los crímenes de guerra que al parecer se cometieron durante la batalla de Normandía.
Meyer primero es condenado a muerte, luego se le conmuta la pena a cadena perpetua pero finalmente es liberado 10 años después, en 1954.

Después de su liberación, es el portadoz de la HIAG (Hilfsgemeinschaft auf Gegenseitigkeit der Angehöngen der ehemaligen Waffen-SS, Sociedad de Ayuda Mútua de la Waffen-SS) que era una asociación que quería defender los derechos de los veteranos de las Waffen-SS, de los camarada caídos, sus viudas e hijos, que no gozaban de los mismos derechos que los integrantes del resto del Ejército Alemán debido a la criminalización que habían sufrido por parte de los Aliados en Nuremberg.

Escribió un libro autobiográfico “Grenadiers” donde cuenta su experiencia en la guerra, aprovechando para hacer un homenaje a los soldados que lucharon con él.
Finalmente, muere de un ataque al corazón el día de su cumpleaños, el 23 de Diciembre de 1961.
Meyer es uno de los muchos ejemplos de lo que era un oficial de las Waffen-SS. Un oficial carismático, valiente y decidido. Dispuesto a luchar hasta el final por su causa.
De su libro, me gustaría destacar esta reflexión, que de la misma forma se puede encontrar en libros escritos por otros oficiales de las Waffen-SS:
“Aquellos jóvenes (los soldados de las Waffen-SS) pertenecían a la élite de la nación. Habían sido seleccionados entre miles de voluntarios y habían sido intensamente instruidos durante cuatro años. La Leibstandarte SS “Adolf Hitler” se componía de hombres que acababan de cumplir diecinueve años al estallar la guerra; los N.C.O. (suboficiales) tenían en torno a veinticinco años. Obviamente aquellos jóvenes no habían tenido la influencia de los acontecimientos políticos de 1933. En 1933 eran simplemente niños de colegio en busca de ideales y deseaban servir a estos ideales con devoción. ¿Cómo se les había agradecido, con qué infamia han sido torturados y cómo se les trata incluso ahora? Pero el 1 de Septiembre de 1939 los Panzergrenadiers no podían saber que se convertirían en cabezas de turco para políticos rencorosos. Eran soldados, cumpliendo con su deber de acuerdo con la tradición del soldado prusiano.”

miércoles, 24 de febrero de 2010

Michael Wittmann

Mucho se ha escrito ya sobre Michael Wittmann, y por desgracia no voy a ser yo quien aporte datos nuevos sobre él, solo pretendo hacer un pequeño homenaje a uno de los mejores soldados de la Segunda Guerra Mundial.

Wittmann, de origen campesino, ingreso muy temprano en las SS primero sirviendo en una autoametralladora y posteriormente en un cañón de asalto con mas o menos éxito en Polonia, Francia y los Balcanes. Sin embargo, alcanzó la fama gracias a los éxitos obtenidos en el Frente del Este a bordo del carro pesado Panzer VI "Tiger IE".

Después de la S.G.M. las Waffen-SS fueron criminalizadas por los Aliados y hoy en dia no es fácil hablar de las SS sin que algún iluminado las relacione con crímenes de guerra. Sin embargo, hay acciones de hombres de las Waffen-SS que demuestran que dieron un trato correcto a sus enemigos, uno de ellos lo protagonizó Witmann, cuando salvó la vida a tres soldados rusos que iban a morir carbonizados, encargándose de que obtuvieran una buena asistencia medica.

Como siempre, los vencedores han enturbiado la imagen de los grandes soldados del bando perdedor, así se dice que algunos juzgan motivados por ciertas pasiones o sentimientos al considerar a Wittmann como el mejor carrista de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de lo impresionante de sus numeros (140 carros enemigos destruidos aproximadamente, a parte de otros tantos cañones antitanque) Wittmann no fue el carrista alemán con más victorias. Ese puesto lo ostenta Kurt Knispel, con aproximadamente 168 victorias. Estos son datos objetivos y como todos sabemos las matemáticas no fallan, pero desde mi punto de vista, Knispel no fue el mejor carrista de la Segunda Guerra Mundial por el simple hecho de que no era el mejor soldado. Un soldado no es simplemente bueno en una faceta, sino en todas. Knispel era buen comandante de carros, pero no era un ejemplo para los demás alemanes, civiles o militares. Wittmann era un héroe nacional, el perfecto soldado que da todo lo que tiene por una causa, incluyendo su propia vida. Llegó incluso a dar una conferencia en una fabrica alemana donde felicito a los obreros por el buen trabajo que hacían con el Tiger. Aparte, habría que añadir que Wittmann cayó en combate unos meses antes que Knispel.

Fue abatido el 8 de agosto de 1944, y como de una presa se tratara, su muerte fue revindicada por diferentes unidades de los Aliados, desde las Fuerzas Aéreas a una división blindada polaca que ni siquiera estaba desplegada en esa zona.
Pero antes de morir, el 13 de Junio de 1944, dejo una muestra de lo que era capaz un soldado de las SS bien equipado y, por encima de todo, motivado. Wittmann divisó una columna de vehículos enemigos que formaban parte de la 7ª División Blindada Británica (Desert Rats), una división veterana de África, que pretendía envolver a la División Panzer Lehr. Al ver la columna enemiga, Bobby Woll, su artillero, dijo “actúan como si ya hubiesen ganado la guerra” a lo que Wittmann responde “les demostraremos que se equivocan”.

A bordo del temible Tiger se precipitó sobre la columna británica provocando un caos absoluto, con su mortífero cañón de 88mm destruía uno a uno blindados, camiones y semiorugas. Finalmente, un impacto inmovilizo las orugas de su Tiger, lo que obligó a Wittmann y su tripulación a abandonarlo y retirarse a las líneas alemanas. El balance aproximado de bajas que el ataque de Wittmann provocó en Villers-Bocage son 20 Cromwells, 4 Fireflys, 3 Stuarts y 30 semiorugas, si bien hay que indicar que la acción de Villers-Bocage se desarrolló dentro de otra serie de escaramuzas donde intervieron más carros alemanes.

En 1983 se encontraron sus restos y la de su tripulación, fueron enterrados en el cementerio de Le Cambe en el Norte de Francia, junto con otros miles de soldados alemanes que dieron su vida en la campiña francesa.
Le impusieron las siguientes condecoraciones: Cruz de Hierro de primera y segunda clase, Medalla de Asalto Panzer, Placa de herido y Cruz de Caballero con Hojas de Roble y Espadas.